Donde termina la playa

Esta serie documental, creada en las Islas Galápagos, observa la frágil coexistencia entre los lobos marinos de Galápagos (Zalophus wollebaeki), una especie en peligro, y un paisaje urbano moldeado por el constante crecimiento del turismo. A lo largo de diez fotografías, la serie sigue a una especie naturalmente territorial mientras recorre playas, muelles y calles portuarias —espacios cada vez más compartidos con residentes y visitantes. Estas imágenes no buscan el espectáculo, sino más bien revelar una pérdida gradual de hábitat y una creciente incertidumbre sobre cómo esta coexistencia puede perdurar.

La serie fue finalista en los Sony World Photography Awards, en la categoría “Medio Ambiente”, reconocimiento que subraya la relevancia de esta problemática a nivel global. La obra invita a una mirada más pausada y a reflexionar sobre cómo habitamos las islas, así como sobre la responsabilidad colectiva de proteger un ecosistema único sometido a una presión constante.


El lobo marino de Galápagos (Zalophus wollebaeki), especie en peligro de extinción, ha registrado una disminución poblacional estimada de entre el 50 % y 65 % desde la década de 1970. Hoy, la presión del turismo, la expansión urbana y el cambio climático continúan afectando su hábitat y su forma de convivencia con el entorno humano. Un lobo marino duerme apaciblemente en “La Lobería”- Isla San Cristóbal. Uno de los lugares más visitados para observar estos animales.


Un grupo de turistas extranjeros escucha la explicación de la guía en "La Lobería". Se estima que alrededor de 30 mil visitantes al año, entre locales y extranjeros, frecuentan la playa La Lobería. En donde se concentra una de las mayores poblaciones de lobos marinos de la Isla San Cristóbal. 


Un lobo marino duerme en las gradas de un local comercial cerca del puerto de la Isla San Cristóbal. Escenas como esta son cotidianas en la Isla, en donde los lobos marinos reclaman su espacio.

Un estudiante de colegio esquiva a unos lobos marinos que están en el muelle de “Concha de Perla” en la Isla Isabella. Varias personas temen pasar cerca de los lobos marinos por temor hacer mordidos. 


Los lobos marinos conviven en manadas. Es frecuente verlos expresar afecto entre el grupo, como estos dos que se abrazan mientras duermen una siesta en “La Lobería”. Isla San Cristóbal.


Los lobos marinos son animales territoriales, acostumbran a dormir en bancas, aceras, calles y cualquier lugar que elijan hacerlo. Esto ha marcado la convivencia con residentes y turistas que se han acostumbrado a este tipo de paisajes urbanos en el malecón de la Isla San Cristóbal.



Los lobos marinos suelen dormir donde eligen, incluso en la calle. Su presencia es habitual a lo largo del malecón de la isla San Cristóbal.


Un lobo marino bosteza entre los turistas que visitan playa Man. Los lobos macho son los más territoriales y celosos con su manada. Muchos episodios en donde el lobo termina haciendo correr a las personas que se encuentran cerca se repiten a diario, especialmente con los turistas que desconocen su comportamiento.


Una cría busca a su madre en la playa de “Puerto Chino” – San Cristóbal. El lobo marino de Galápagos (Zalophus wollebaeki), especie en peligro de extinción, ha registrado una disminución poblacional estimada de entre el 50 % y 65 % desde la década de 1970. Hoy, la presión del turismo, la expansión urbana y el cambio climático continúan afectando su hábitat y su forma de convivencia con el entorno humano.






Entradas populares

Imagen

RETRATO